¿En
que se fundamenta, la realidad, de poder mantener con
el tiempo, el control absoluto de la igualdad numérica,
de células que nacen, con las que mueren, fundamento
esencial para plantearse una expectativa de vida superior
a los 300 años? Respuesta: los organismos unicelulares,
se reproducen usualmente, por partición: la célula
se divide en dos, requiriendo una gran energía
para hacerlo, pero a medida que se subdivide, la velocidad
va descendiendo. Después de 50 divisiones, la humana,
muere. El envejecimiento coincide siempre, con aumento
del tamaño celular y enlentecimiento. Cuando se
va formando un cuerpo humano, la cantidad de células
que se producen son mas que las que mueren.
Al completarse la madurez, coincidiendo con el final de
la adolescencia y el comienzo de la adultez (15 a 18 años)
son iguales en proporción numérica y equivalentes
aproximadamente a 3 trillones de células, número
que se mantiene constante hasta los 30 años, porque
la cantidad de las mismas, que nacen es igual a las que
mueren. Se estima que cada 7 años se renuevan casi
todas las células del cuerpo, pero si la destrucción
es mayor la tendencia es, como lo habitual: a la enfermedad,
el envejecimiento y la muerte después de los 30.
Si la destrucción no es mayor,
sino igual al nacimiento o regeneración celular,
se paraliza la enfermedad y el envejecimiento y por lo
tanto se detiene o impide la aparición de la muerte
por enfermedad, que es el objeto y la conclusión
de esta investigación. Después
de las 3 décadas de vida, como se expresó
anteriormente, se invierte el fenómeno y la muerte
celular predomina sobre el nacimiento, lo que conlleva
a la enfermedad, el envejecimiento (aumento del tamaño
celular, por ende mayor peso y movimiento mas lento con
vacuolas de grasa mas grandes, enlentecimiento de las
ondas cerebrales en el electroencefalograma, disminución
de la capacidad cardiaca y pulmonar, cambios osteoarticulares
degenerativos y depresión del sistema inmunológico)
y la enfermedad y defunción posterior.
La correlación de los animales nos evidencia que
el que vive mas, la tortuga es lenta pero siempre vieja,
sobrevive, largo tiempo a pesar de la escasa ejercitación,
por su tranquilidad. El tiburón que es uno de los
más rápidos, tiene células que no
envejecen, indudablemente asociado a su hiperactividad;
conclusión: hay que ser tranquilo
como la tortuga y activo como el tiburón para tener
larga vida. Esta condición de cambio veloz,
de un estado al otro, solo la puede lograr, el ser humano
inteligente, el animal o vegetal están incapacitados
de hacerlo.
Por otra parte estudios sólidos han demostrado
que puede recuperarse la capacidad física perdida
mas rápidamente en personas mayores de 50 años
que en menores de esta edad.
También se ha determinado que, 5 años viviendo
mal, equivalen a 15 de envejecimiento de acuerdo a las
simples normas convencionales de salud, o sea, (tres veces
mas) por lo tanto, es lógico pensar, que si se
utiliza este sistema científico a cabalidad, la
proporción sería beneficiosamente diferente.
En nuestro organismo, existen unas células especiales
en la médula, que se denominan “Células
Madres”, las cuales, tienen la capacidad, hasta
ahora demostrada, solo in Vitro o mejor expresado, en
el laboratorio de experimentación, de transformarse
en cualquier célula o tejido, donde se coloquen:
riñón, hígado... Esta capacidad no
se ha comprobado como efectiva, dentro del cuerpo humano
adulto. Teorizamos que no la realiza, porque un organismo
muy enfermo, indudablemente, no puede proporcionarle,
lo que si logra, el laboratorio de estudio: un medio ideal
que le suministra todo lo necesario: oxígeno, nutrientes,
tranquilidad. Al respecto, un individuo
sobrepesado, tiene muchísimos capilares cerrados
por grasa en exceso, impidiendo su movilización.
Igualmente, en las personas, que no se ejercitan regularmente,
falta un fuerte flujo sanguíneo, que debería
llevar a la célula madre a cualquier parte y alojarla.
De la misma forma, una persona angustiada cierra los vasos
de una forma tan intensa que impide su libre traslado.
Todas estas causas, de incapacidad para actuar por parte
de la mencionada Célula Madre son factores de simple
obstáculo a la circulación sanguínea
que le impedirían su traslado y alojamiento. También
le interferirían recibir, toda la cantidad de sustancias
necesarias (oxígeno, nutrientes...) para su labor
de reproducción y reparación, indispensables
para el crecimiento y desarrollo de cualquier organismo.
Una
muestra de lo que podría ser el trabajo de la Célula
Madre, en el cuerpo seria el caso de los infartos cardíacos
en jóvenes que tienen más alta mortalidad
y son mas graves que en personas mayores que han desarrollado
con la enfermedad coronaria crónica o de largo
tiempo, circulación colateral, que los hace más
resistentes al accidente agudo.
Los fumadores de una cajetilla diaria por 10 años,
que tienen una disminución del 50% de su capacidad
pulmonar, pueden recuperarse al 100% en solo un año
dejando de fumar y adoptando los criterios actuales de
vida sana.
Por otra parte, se ha demostrado que los genes (Código
de Vida) pueden ser activados hasta en fósiles
de dinosaurios.
En resumen, para poder vivir en
salud por mas de 300 años, se requiere del control
exacto matemático y absoluto de tres factores interconectados,
a saber: peso, ejercicio y emociones, que es la óptima
forma científicamente probada de aumentar la circulación
sanguínea a todos los territorios del cuerpo, (tan
increíblemente extensa, en longitud, que puede
dar la vuelta a la tierra), evitando la trombosis de la
sangre por la sana producción de sustancias anticoagulantes,
incrementándose por esta doble función de
micro-circulación activa y no coagulación,
la oxigenación y nutrición de los tejidos,
haciendo posible el trabajo ideal de la célula
madre para reparar y recuperar los daños del diario
vivir, manteniendo equilibrado el número celular
por nacimiento y muerte y así, no envejecer.
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